Limpieza de oídos y ojos del perro en casa
Cómo limpiar los oídos y los ojos de tu perro en casa con seguridad: qué usar, qué NO hacer nunca y señales de infección para acudir al veterinario.

Los oídos y los ojos son dos de las zonas más delicadas del perro, y también dos de las que más dudas nos generan. ¿Se pueden limpiar en casa? ¿Con qué? ¿Cada cuánto? La respuesta corta es que sí, una limpieza básica y de mantenimiento es sencilla y segura si se hace bien. En esta guía te explicamos cómo limpiar los oídos y los ojos del perro paso a paso, con especial cuidado en lo que nunca debes hacer.
Como servicio de grooming a domicilio, vemos a diario oídos irritados por bastoncillos mal usados y ojos limpiados con productos que no tocaba. Este artículo es informativo y no sustituye al veterinario: aquí hablamos de higiene de mantenimiento, no de tratar infecciones. Ante cualquier duda, acude a tu veterinario.
Antes de empezar: observa y prepara
La limpieza de oídos y ojos forma parte de una rutina de higiene más amplia. Si quieres verla en conjunto, nuestra guía de grooming del perro en casa reúne todos los cuidados básicos.
Antes de tocar nada, dedica un momento a mirar. Una oreja sana por dentro tiene un color rosado o carne, sin apenas cera, sin mal olor y sin enrojecimiento. Unos ojos sanos están limpios, brillantes y sin secreción abundante. Detectar lo que es normal en tu perro te permitirá notar cuándo algo cambia.
Material que necesitas:
- Limpiador ótico específico para perros (de venta en tienda o clínica)
- Gasas estériles o algodón (nunca bastoncillos para el canal)
- Suero fisiológico para los ojos
- Premios pequeños para reforzar la calma
- Una toalla por si tu perro sacude la cabeza
Cómo limpiar los oídos del perro
Los oídos son la zona donde más errores se cometen, así que vamos con calma. El canal auditivo del perro tiene forma de “L”, por lo que el interior profundo no se debe manipular: esa parte se limpia sola o corresponde al veterinario.
Paso a paso
- Sujeta la oreja con suavidad y levanta el pabellón para ver la entrada del canal.
- Aplica el limpiador ótico específico según las indicaciones del envase, directamente en la entrada del canal.
- Masajea la base de la oreja unos segundos. Oirás un sonido de “chapoteo”: es normal y significa que el producto está disolviendo la cera.
- Deja que sacuda la cabeza. Así expulsa el exceso de producto y suciedad hacia fuera.
- Retira la suciedad visible de la parte externa y la entrada con una gasa o algodón, sin introducirte en el canal.
- Premia y refuerza para que asocie la limpieza con algo positivo.
AVISO — Lo que NUNCA debes hacer: No uses bastoncillos (hisopos) dentro del canal auditivo: empujan la cera hacia dentro y pueden dañar el tímpano. Tampoco introduzcas agua a presión, alcohol, agua oxigenada ni remedios caseros. Usa solo limpiador ótico específico para perros.
Cada cuánto limpiar los oídos
No hay una frecuencia única. Depende mucho de la raza y de la forma de la oreja:
| Tipo de perro | Tendencia |
|---|---|
| Orejas caídas (Cocker, Beagle, Basset) | Más propensos a acumular humedad y cera; revisar con más frecuencia |
| Orejas erguidas y ventiladas | Suelen ensuciarse menos |
| Perros que nadan a menudo | Vigilar la humedad tras el baño o el agua |
| Mucho pelo en el canal | Requieren atención extra; consulta con tu groomer o veterinario |
Como norma general, limpia solo cuando haga falta: limpiar en exceso irrita y altera el equilibrio natural del oído. Revisar de forma regular no es lo mismo que limpiar cada día.
Cómo limpiar los ojos y las lagañas del perro
Limpiar las lagañas del perro es más sencillo, pero también exige mano suave. El objetivo es retirar la secreción seca de alrededor del ojo, nunca tocar el globo ocular.
Paso a paso
- Humedece una gasa con suero fisiológico (nunca uses colirios ni productos sin indicación veterinaria).
- Limpia desde el lagrimal hacia fuera, con un movimiento suave, arrastrando la lagaña hacia el exterior.
- Usa una gasa distinta para cada ojo, para no pasar posibles gérmenes de uno a otro.
- No presiones ni frotes sobre el ojo. Si la lagaña está muy seca y pegada, insiste con suavidad y suero hasta que se reblandezca.
- En perros de pelo largo, mantén despejada la zona alrededor del ojo. Un buen cepillado y recorte de mantenimiento ayuda a que el pelo no roce ni acumule secreción.
AVISO: El suero fisiológico sirve para limpiar el contorno, no para tratar problemas del ojo. Si el ojo está rojo, hay secreción abundante, amarillenta o verdosa, el perro entrecierra el ojo o se lo frota, no improvises: acude al veterinario.
Manchas de lágrima
Algunas razas de pelo claro presentan manchas rojizas bajo los ojos por la oxidación de las lágrimas. Se pueden mantener a raya limpiando la zona a diario con suero y secando bien después, ya que la humedad constante las favorece. Si aparecen de forma repentina o abundante, conviene descartar una causa médica con tu veterinario.
Señales para acudir al veterinario
Esta es la parte más importante. La limpieza casera es higiene de mantenimiento; en cuanto aparecen síntomas, deja de manipular y consulta. Presta atención a estas señales:
En los oídos:
- Mal olor persistente
- Secreción oscura, abundante o con aspecto de “posos de café”
- Enrojecimiento o inflamación
- Rascado intenso o cabeza ladeada
- Dolor o quejido al tocar la oreja
En los ojos:
- Enrojecimiento marcado
- Secreción abundante, amarillenta o verdosa
- Ojo entrecerrado o que lagrimea sin parar
- El perro se frota el ojo de forma insistente
- Opacidad o cualquier cambio en el aspecto del ojo
Ninguno de estos síntomas se resuelve limpiando más fuerte o más a menudo. Suelen indicar otitis, conjuntivitis, alergias u otros problemas que necesitan diagnóstico y tratamiento veterinario. Ante la duda, siempre profesional.
Integra la limpieza en la rutina de higiene
Los oídos y los ojos no se limpian de forma aislada: encajan mejor dentro de una sesión tranquila de cuidados. Un buen momento es después del baño en casa, cuando el perro ya está relajado, revisando y secando bien las orejas para evitar humedad. La constancia y la calma valen más que la insistencia: es preferible una revisión suave y frecuente que una limpieza agresiva de vez en cuando.
Si quieres montar una rutina completa de cuidados en casa, de la cabeza a las patas, encontrarás todo ordenado en nuestras guías de cuidado.